La Coctelera

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Muere a los 30 años Valters Fridenbergs, representante letón en Eurovisión 2005

Ha perdido la vida después de luchar dos años contra un cáncer linfático
Imagen de Valters Fridenbergs antes de su enfermedad | Twitter

 

Los fans del festival de Eurovisión acaban de recibir una noticia muy triste. Valters Fridenbergs, representante de Letonia en el Festival de 2005, perdió la vida este miércoles 18 de octubre. El cantante, de solo 30 años, no pudo vencer a un cáncer linfático con el que venia luchando los dos últimos años.    

El músico letón se había sometido a una operación y tres sesiones de quimioterapia, tras las cuales parecía haber mejorado en su estado de salud. El pasado verano, pero la enfermedad se expandió hasta sus nódulos linfáticos, ayudando así al trágico desenlace que finalmente se ha producido.

Un músico muy unido al festival de Eurovisión

Valters Fridenbergs representó a su país en la edición número 50 del festival de la canción europea que tuvo lugar en Ucrania. Allí formó parte del dúo Walters & Kazha, interpretando la canción ‘The War is not over’. Consiguieron un quinto lugar en una edición que ganó la griega Helena Paparizou con 'My number one'. 

 

Imagen de Valters Fridenbergs, a la derecha, en el Festival de Eurovisión 2005 | Cedida

 

Este fue el tercer mejor resultado del país báltico en el concurso musical, además de la mejor posición desde entonces. Años más tarde, fue el encargado de decir los votos letones en el año 2012 y también fue el comentarista entre 2011 y 2017. Así pues, mantuvo su pasión por el festival y por la música hasta que su cuerpo dijo basta por culpa de su enfermedad.   

Una de las estrellas musicales de su país

Antes de participar en Eurovisión, el artista letón había sido miembro de bandas juveniles como Dzeguzite y Putnu Balle. Así pues, desde muy joven fue un cantante muy reconocido en su país.

Años después, en 2011, pasó a ser el vocalista del grupo Tumsa. En esta banda substituyó a Martins Freimanis, otro participante en Eurovisión en 2003 y que desgraciadamente también murió por un cáncer.

El cariño entre sus compatriotas era tan grande que en 2017 hicieron una campaña donde captaron 100.000 euros para pagarle un tratamiento en Alemania. El gran afecto recibido ayudó, sin duda, a Valters Fridenbergs a seguir subiendo a los escenarios en su últimos días.