Iker Casillas y sus padres se reconcilian después de una década de distanciamiento

El futbolista ha contado con el apoyo de sus padres después de los duros momentos de salud por los que ha pasado
Iker Casillas y sus padres se reconcilian después de una década de distanciamiento | La Coctelera

 

El mes de junio ha venido cargado de buenas noticias para la familia Carbonero-Casillas, después de que hace unos días supiéramos que la evolución de la periodista tras la operación de cáncer de ovario es muy positiva y que «todo marcha bien y según lo previsto», parece ser que la relación del matrimonio con los padres de Iker Casillas ha vuelto a la normalidad después de que se distanciaran en 2010.

Tal y como recoge la revista 'Semana', los varapalos de salud que han sufrido tanto Iker tras su infarto y posteriormente su mujer después de haber sido intervenida de un cáncer en el ovario, han hecho que los padres del jugador hayan aparcado las discrepancias para permanecer al lado del matrimonio.

Aunque es cierto que José Luis y María del Carmen —los padres de Casillas— no fueron al hospital cuando su hijo sufrió el infarto, días después cogieron un avión para trasladarse a Oporto y arropar a Iker cuando este fue dado de alta y estuvieron alojados en la casa del matrimonio.

Además los padres de Iker también han permanecido al lado de su nuera, Sara Carbonero durante los difíciles momentos que le ha tocado atravesar e incluso la han acompañado a alguna prueba médica.

 

Un distanciamiento que ha durado una década

Los problemas entre Iker Casillas y sus padres nacen por el control del patrimonio del jugador. Durante la carrera profesional del portero en el Real Madrid sus padres eran los encargados de decidir cómo se manejaba el patrimonio y en cuanto Casillas decidió tomar él el control de sus propias cuentas, surgieron los conflictos.

Iker y su padre crearon una empresa para gestionar el patrimonio del jugador y asegurarse que cuando decidiera dejar el fútbol tuviera el futuro asegurado. Tras los conflictos, Casillas decidió dejar a su padre fuera de la sociedad, por lo que tuvo que pagarle alrededor de 9 millones de euros como indemnización y varias propiedades, además de parte de las ganancias de la sociedad.

Para poder hacer frente a la indemnización, Iker se comprometió a pagarle a su padre 9.300 euros mensuales durante 15 años. 

Aunque en 2014 los padres del futbolista acudieron al bautizo de su nieto Martín, el distanciamiento era evidente y en 2015 fue José Luis el encargado de admitir en una entrevista que no tenía relación con su hijo: «No me hablo con mi hijo, aunque le deseo lo mejor» afirmaba por aquel entonces cuando Iker había fichado por el Oporto.

Aunque no se puede decir que la relación haya vuelto a ser la normal entre los progenitores e Iker Casillas, todo parece indicar que poco a poco están limando asperezas demostrando que en las malas ocasiones no hay nada mejor como dejarse arropar por la familia.