Duro golpe para Urdangarín: La fiscal solicita que se revoque su permiso para hacer voluntariado

El cuñado del rey tenía permiso del juez para acudir dos veces por semana al centro Hogar Don Orione de Pozuelo de Alarcón
Imagen de Iñaki Urdangarin | La Coctelera

 

Hace unos días, Uñaki Urdangarín sorprendía a la población española tras pedir un permiso para hacer un voluntariado en el Centro Hogar Don Orione de Pozuelo de Alarcón.

Sin embargo, sus deseos de ayudar a otra gente podrían verse frustrados después de que la fiscal jefe, Soledad Martín Nájera, haya decidido recurrir la decisión del juez de vigilancia que le había permitido abandonar el pasado jueves la prisión.

Al parecer no existe «un programa específico de tratamiento» y aunque existiera dicho voluntariado no se podría llevar a cabo porque todavía no ha cumplido la cuarta parte de la condena. Por el momento la defensa de Urdangarín ha querido manifestar que el cumplimiento de dicho requisito no es necesario para acceder a un programa de tratamiento.

Ante tal petición, el fiscal ha querido recordar que el cumplimiento de una cuarta parte de la pena sí en obligatoria «para la aplicación de cualquier otro el beneficio, tratamiento o actividad dentro de la legislación penitenciaria que implique una salida del interno fuera del centro penitenciario».

Las condiciones impuestas por el juez

Por el momento, el juez de Vigilancia Penitencia de Castilla y León le había otorgado la posibilidad de realizar el voluntariado dos días a la semana con ciertas condiciones.

El cuñado del rey tiene «terminantemente prohibido» cualquier tipo de comunicación con sus familiares, ya sea en persona o por teléfono o cualquier otro «medio de similar eficacia».

Iñaki Urdangarín saliendo de el Hogar Don Orione | La Coctelera

 

Además, el juez ha querido dejar claro que no obtendrá ninguna contraprestación económica o material por dichas labores. Además, en su intención de devolver al marido da la infanta Cristina a la vida real, el juez ha determinado que está realizando una reparación a la sociedad. «En el ámbito de la delincuencia económica, cuyo eje es el egoísmo, el afán desmedido de lucro, además del desprecio al interés comunitario, la toma de contacto con la vida real, con los problemas de los demás, coopera a generar un elemento de conciencia de la trascendencia de la propia conducta delictiva».