Antonio David Flores sobre Rocío Carrasco, tras su paso por 'GH VIP 7': «Quería desestabilizarme»

El ex guardia civil sostiene que Rocío Carrasco hizo todo lo posible por sacarlo del reality
Antonio David Flores habla de Rocío Carrasco tras su paso por 'GH VIP 7' | Telecinco

Parece ser que Antonio David Flores ha dejado a un lado el papel de hombre destruido del que ha hecho gala durante todo 'GH VIP 7' y tras su expulsión, se ha mostrado como una persona renovada con fuerzas suficientes para hacer frente a todas aquellas personas que le hayan atacado durante su paso por el reality.

Así se le ha podido ver en la entrevista que ha concedido a Lecturas donde habla sin tapujos de uno de los episodios más duros de su guerra con Rocío Carrasco y anuncia acciones legales contra Carmen Borrego de la que asegura «le queda poco por vender ya de su vida y tiene que recurrir a la de los demás» y Kiko Jiménez tras los enfrentamientos que ha tenido con su hija, Rocío Flores: «Ir en contra de mi hija le ha ido bien económicamente».

Para el ex guardia civil, Rocío Carrasco es la única culpable de su declive personal que lleva arrastrando desde hace cuatro años. Una guerra que pone en una delicada situación la economía de Antonio David Flores. «Rocío quería desestabilizarme. Sabe que no tengo 80.000 euros y demuestra su grado de maldad» cuenta en la entrevista en relación con la demanda que la hija de Rocío Jurado le interpuso mientras estaba dentro de 'GH VIP 7'.

Antonio David Flores entró débil en 'GH VIP 7' | Telecinco

Como si de 'Supervivientes' se tratara, Antonio David explica haberlo pasado mal dentro de la casa donde decidió entrar «en el momento más difícil» de su vida y confiesa «he adelgazado seis kilos». Todo ello debido al estrés y al miedo que le producía entrar en Guadalix tras la denuncia por mal trato que finalmente ganó a Rocío Carrasco.

El ex concursante afirma haber «una mano negra» que le impide desarrollarse profesionalmente poniéndolo en un círculo vicioso del que ve difícil salida. «He sido víctima de una pinza premeditada: por un lado, no me dejaban trabajar y, por otro, me dirigieron un procedimiento de violencia de género para hundirme personalmente».